Luna Nueva en LEO y Eclipse Solar

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Por: Pablo Martín Siciliano

 

Segunda Luna Nueva en LEO

Cada 29 días aproximadamente ambas luminarias, el Sol y la Luna, están juntas en un mismo signo arrancando un ciclo lunar que tendrá las particularidades energéticas del signo en que se encuentren.
Cada lunación forma parte de un ciclo mayor de 12 lunaciones (de 12 lunas nuevas), por eso lo que se active y circule en estos tiempos repercutirá también en los periodos posteriores.

El día 21 de agosto comienza la segunda Luna Nueva en Leo
junto a un eclipse total de Sol.

Estarán el Sol y la Luna en el grado 28 de este signo, formando una conjunción.

El león radiante, el rey de reyes acepta los designios del cielo y se encuentra con ellos (la energía femenina alada) sin saber realmente que regalo le traen. O bien el ego junto al rey pueden batallar contra toda energía y suceso inexplicable que interfiera con los objetivos de su voluntad tan valorada.

 

El Sol nos trae la energía de manifestación y el impulso creador representando a la conciencia de identidad. La Luna habilita a que la energía creadora vaya tomando forma, brinda la sustancia necesaria para generar vida; es el aspecto sutil, emocional y sensible de cada uno. Por eso en cada Luna nueva la fuerza creadora y la capacidad de darle sustento visible estarán unidas. El área de nuestra vida que tome preponderancia y se active será según el signo en donde se inicie dicha lunación, incluyendo al signo opuesto. En este caso luna nueva en Leo y luna llena en Virgo – Piscis.

En un nivel aún más personal cada lunación activará un área particular de la carta natal de cada uno de nosotros, revelando determinados movimientos personales dentro de un contexto mayor de grandes movimientos sociales.

En el artículo pasado de la luna nueva en Leo del 23 de Julio hemos descripto las energías y características de este signo tanto a nivel individual como en su manifestación cíclica dentro del circulo-espiral del zodiaco. Igualmente nombraré algunas de ellas y así refrescarnos para este artículo.

Leo es el signo de la irradiación y exteriorización de la energía porque esa manifestación lleva a ocupar un espacio presente. Es el instante en que algo interno sale hacia afuera, el foco de esta fase zodiacal está en que se haga visible el mundo interno. Es la etapa de sacar a la luz toda la introspección, sensibilidad y circulación que vivía en nuestro interior en la lunación de Cáncer. Es como salir del lugar que conozco de memoria para ir a descubrir quién soy, mostrando lo que me pulsa en cada momento.

No hay dudas, no hay vacilaciones simplemente manifestación de lo que está vivo en el ser presente. Es un momento sumamente importante ya que en muchos casos nos diremos “yo ya sé quién soy” que evidenciará la memoria afectiva puesta en saber previamente como voy a expresarme, que voy a hacer o como me voy a manifestar. Más concretamente podemos verlo en esos instantes en que algo me lleva a expresarme, ese brote de energía que pide salir para no quedarse guardado; donde ciertamente esto nos sorprende.

Para mostrar mi ser más genuinamente es indispensable tomar ciertos riesgos al validar el ímpetu expresivo. ¿La máscara que suelo llevar es verdaderamente representativa de mi ser?  ¿Qué ocurre si intento dejar por unos momentos algunas facetas de esta máscara?

Es una continua oscilación hacia adentro – hacia afuera un movimiento íntimamente entrelazado e instantáneo, que muchas veces los vivimos como dos movimientos distintos y ajeno uno del otro.

Aprovechemos este momento energético sin importar la edad para dar un nuevo impulso
a nuestro Ser. Animándonos a dejar a un lado ciertas demandas culturales y familiares,
siendo fieles a lo que hoy somos.

 

Esta luna nueva viene con un plus particular, en el mismo 21 de agosto hay un ECLIPSE TOTAL DE SOL que si bien será visible solamente en Estados unidos (donde será más fuerte el impacto de este evento), tendrá también efectos sobre todos los países y todos nosotros.

En un eclipse solar, la Tierra, la Luna y el Sol están ocupando la misma línea en el universo (están alineados) en dicho momento la Luna se encontrará entre el Sol y la Tierra tapando los rayos solares que vienen hacia acá. Lo que irradiaba luz, calor y vitalidad de repente ante nuestros ojos será opacado, le será “quitado” su brillo y su presencia por varios minutos.

¿A que nos remite simbólicamente este momento en el cielo?
Podemos remitirnos a la frase “todo lo que brilla no es oro” trayéndonos la importancia de ver lo que no solemos ver, a lo que no solemos prestarle atención, que alguien o algo brille y sea magnífico tiene sus consecuencias.

El factor pulsátil de vida que nos brinda la claridad y la luz del día (Sol) para ver la realidad visible con la vista es tapado por el factor de pulso inconsciente que nos trae la noche-oscuridad que revela la realidad de lo invisible (Luna). Entonces lo invisible e inconsciente se evidencia al obnubilar lo consciente y visible a simple vista. ¿Qué no estamos viendo de nosotros, en lo personal y en lo humano? ¿Qué aspectos inconscientes desechamos para privilegiar lo que somos y mostramos a simple vista? ¿Cuántos factores y tareas del cotidiano me encandilan e impiden ver los patrones y temores subyacentes?

No hace falta saber perfectamente las respuestas a estas preguntas, simplemente darse el espacio sincero con uno mismo para preguntárselo. Puede ser que algo aflore a su tiempo al permitirnos “escuchar” las señales de nuestro cuerpo, sueños, de nuestras emociones y de los sucesos que se nos presenten. Ya que éstas son algunas capas por donde emerge el material inconsciente. La sincronía celeste está presente, el Sol regente del signo de Leo es eclipsado por la luna nueva en dicho signo. Nos invita a darnos cuenta que lo que no veo y desconozco de mi también es parte de mi ser, que por ser invisibles a mi conciencia ciertos aspectos no significa que no me representen.

Cuando algo se apaga otra cosa se prende. Para resignificar quien soy profundamente y mostrar algo nuevo de mi ser es necesario despojarme de la idea de que ya sé cómo soy; el periodo de búsqueda personal con sensaciones de estar “poco vital y poco claro” es parte del proceso de re conocerme.

Es un periodo altamente propicio y necesario para soltar el pasado y muchas posiciones fijas a las que estamos adheridos. Es tiempo de limpieza, depuración y renovación de propósito. En esta segunda Luna Nueva en Leo, nos re afirmamos en el proceso que iniciamos el 23 de julio. Su fuerza vital está presente y permanece latente.

El 6 de septiembre será luna llena con Sol en Virgo y la Luna en Piscis (en conjunción Neptuno). Luego de tanta emanación de vitalidad para la autoevolución somos llevamos a percibir que toda identidad se encuentra al servicio de algo mayor, cada presencia debe reconocer el espacio que ocupa dentro de una comunidad, una familia o un grupo. Ese lugar no es azaroso, es funcional a todo el ambiente vincular que allí se desarrolla. Esa función es única y requiere ser ocupada para el mejor funcionamiento tanto del ser individual como de ese espacio. No se compite por esa función mas bien cada individuo al cumplir un rol ya naturalmente está siendo funcional. El desarrollo de una sensibilidad a los contextos que ocupo es fundamental para escuchar cual es la función que me representa y que sutilmente el entorno solicita.

 

Contacto:
Mail: pablo_siciliano@hotmail.com
Facebook: Pablo Martin Siciliano

 


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